Eran aquellos días en
que de todo podía ocurrir, incluso lo imposible. Todos los miembros del reino
de la Reina Masa estaban de fiesta. Se celebraba precisamente el día del inicio
del reinado de la Reina Masa.
La celebración de éste día era una tradición muy antigua y todas las
masas participaban en él.
Las masas grandes y las masas chicas estaban felices. La reina había
dispuesto toda clase de entretenciones y también se repartían tortas y helados,
golosinas dulces y saladas, bebidas y jugos naturales. Nada faltaba en este
espectacular día.
A veces una masa se
encontraba descansando tranquilamente y venía la Rapidez y la empezaba a mover
aunque ella no quisiera. Otras veces venía una Fuerza y la empujaba sin existir
ningún sentido en ello.
Las masas a veces se atraían, otras veces se repelían.
La Fuerza de Roce a veces estaba en contra de los movimientos de la masa
y otras veces estaba a favor de ellos.
Un buen día, la Sabia
Naturaleza realizó una reunión con las líderes de entre todos los seres que
habitaban el universo. A ella asistieron la representante de las masas, de las
fuerzas, de las rapideces, de las aceleraciones, de las energías, y muchos
otras más.
La Sabia Naturaleza les contó que lo que veía no le satisfacía, que no
había futuro alguno en el comportamiento que tenían los distintos seres del
universo, que faltaba orden.
Les dijo que debían
organizarse y que pensaba que una reina sería lo mejor que podía ocurrir para
gobernar el universo. Y para ello iba a elegir a la más capacitada para ser la
reina y que, bajo su mandato, se proyectaría el futuro del universo.
Les pidió a cada una de las asistentes a la reunión que diera sus
razones del por qué está más o menos capacitada para ser reina.
Luego tomó la palabra
la hermosa señorita Rapidez, y dijo: Mi gran Sabia Naturaleza, yo soy la
causante de que todas las masas del universo tengan movimiento, yo soy la que
determina que ellas se muevan hacia un lado y luego hacia otro, a veces hago
que se mueven siempre de una sola manera. Yo soy la que permite a la luz viajar
desde las masas luminosas hasta los rincones más profundos de tus territorios.
Yo soy la que hace que las pequeñas masas que componen todo tipo de cuerpos se
muevan rápidamente en un mismo lugar y, con ello, se determina la calidez de
los cuerpos, cuando las hago moverse rápido los cuerpos están más cálidos,
cuando las hago moverse lentamente los cuerpos se tornan más fríos.
Sin mí no habría
posibilidad alguna de que las masas se puedan desplazar de un lado a otro. Creo
que me tengo merecido el lugar de privilegio en el reino que quieres
imponer.
La masa que estaba
representando a todas las masas del universo, cualquiera que fuera su forma,
hizo una reverencia ante la Sabia Naturaleza y dijo: Tal vez yo no me merezca
el cargo de reina, pero, ¿tienen sentido todos los seres de este universo si no
existieran masas para que pudieran actuar? Es cierto que sin Energía las
Fuerzas no pueden actuar y, en consecuencia, no podría existir Acelerada y
Rapidez no tendría sentido. Pero pese a la importancia de Energía, ¿existiría
sin mí?, ¿de qué está compuesto el universo si no es de masas?, ¿sobre quién
actúan las fuerzas si no es sobre masas?, ¿quién se mueve con Rapidez si no es
una masa?, ¿quién empieza a moverse o cambia su movimiento junto a Acelerada,
si no es una masa? Yo no necesito de ninguna de mis amigas para existir. Sabia
Naturaleza, tú eres muy sabia y sabrás elegir a la mejor reina para que
administre y gobierne tu universo. Para mí ya ha sido un honor el haberme
acercado a ti, como ahora lo he hecho.

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